Melbourne, Australia – Un papá aussie enseña a su prole a volar tirarse sin miedo al mar desde un muelle del puerto.
No sé cuál es el futuro de la educación. Pero si por educación entendemos la transmisión de ideas y construcción de conocimiento en las cabezas de las generaciones futuras (y no tanto lo de poner notas), a priori diría que estos vídeos que se empiezan a ver en YouTube son como 287 veces más atractivos que el 98.467% de los profesores que pueblan colegios, institutos y universidades. Es imbatible la efectividad con la que se aprende ante un video que:
- lo ves porque te da la gana. Probablemente lo has buscados, has sido proactivo para satisfacer una curiosidad o un hueco intelectual, o te lo ha pasado alguien en el que confías, parecido a ti, que te conoce y te lo receta.
- puedes verlo a cualquier hora, cuando mentalmente estés en condiciones óptimas para absorber esas información. Eso podría ser las diez de la noche después de cenar, a las 11:12, o a las 4 de la madrugada.
- puedes rebobinar y verlo cuantas veces quieras, pararlo y buscar en Wikipedia o en el mismo YouTube otra fuente que te permita comprender bien ese concepto antes de recibir otro sustentado en esa idea.
- puedes percibir la recepción del vídeo de otros como tú antes de reproducirlo y malgastar tu tiempo (el recurso más preciado de una vida humana), basándote en datos como visitas, likes y lo que dicen los comentarios más votados de abajo.
- el profesor, el que explica la idea, puede editar el vídeo antes de que nadie lo vea. Verse así mismo, tener un punto de vista omnisciente, aprender de sus puntos fuertes como comunicador y corregir los débiles.
- otros profesores pueden ver antes de hacer el suyo otros vídeos que explican la misma idea que va a hacer él, su competencia, coger lo bueno de ellos y añadir mejoras propias, hacer un fork sobre algo bueno que ya existe y funciona.
- en la edición del vídeo se pueden añadir elementos gráficos, audio, fotografías, infografías 3D potentísimas que son clave para la compresión y la memorización emocional de datos (que es la que de verdad funciona). Somos seres visuales al fin y al cabo.
- en cuanto a las dudas que pueda surgir tras ver el vídeo, si prácticamente no hay pregunta de programación que pueda pensar que no esté ya bien contestada en Stack Overflow por al menos 5 personas, eso podría pasar con cualquier conocimiento. Ya es algo que se empieza a ver en los foros internos que usamos en la asignaturas, falta una plataforma abierta, más global y standar quizás.
- para dar feedback al profesor, ahora hay cantidad de datos (minutos más vistos, actividad en los comentarios, horas a las que se ve etc) que se pueden captar y sacar conclusiones más significativa que de las que se extraen de una aburrida encuesta que nos pasan al final del cuatrimestre o fijarse en las caras de sueño que les ponemos en clase.
En el canal Big Think hay algunos buenos ejemplos de este tipo de vídeos. Lo que pasa es que no son cursos de verdad, en torno a toda una materia concreta, son más bien explicaciones de ideas genéricas de ciencias y letras. Pero si ya considero que aprendí mucho mejor todo el temario durante el primer año de carrera con las clases del OCW del MIT de Álgebra y Cálculo con el profesor Gilbert Strang (autor de los libros de bibliografía que nos recomendaban) que con el profesor que me tocó en la Universidad, no puedo imaginar cómo serían esas clases de Gilbert con el formato digital que usan en Big Think o RSA.
Es innegable que los colegios y Universidades son mucho más que las clases. Me gusta la analogía de pensar en el conocimiento como comida y los centros educativos como restaurantes donde pagas por algo más que la comida. Pero al final la mayoría de los días cocinamos en casa y los restaurantes acaban sirviendo principalmente para hacer vida social más que para nutrirse y construir músculos fuertes y sanos. No como esta falsa musculatura de cartón piedra que nos obligan a construir con amargos batidos de proteínas artificiales que se deshinchan en cuanto dejamos la escuela y nos toca pensar de verdad.
Este padre parecía estar más loco que sus propios hijos, pero por imitación paterna, sus zagales ya se atreven con cualquier tipo de salto












